Hola otra vez.
Me estoy acercando a los cuatro años de experiencia en el rubro y tengo un par de pensamientos que voy a compartir contigo. A menudo me preguntan si estaba nerviosa la primera vez que trabajé. Y la respuesta es no. No sé si exista tal cosa como la “vocación” dentro de esta área, pero sí puedo decir que habemos mujeres que nacemos con un estómago más fuerte que otras. Es tan simple como eso. También es necesario ser lo suficientemente empáticas para entender ciertas conductas pertenecientes a la persona que nos visita. Es necesario entender que existe una razón tras esa visita y que muchas veces, no nos concierne. Hay una delgada línea entre mostrar interés suficiente y ser chismosa. Muchos aprecian que les preguntemos cómo están o cómo se han sentido en su cotidianidad, porque tristemente, nadie más se preocupa tanto de ellos como nosotras. Mientras otros, sólo quieren echarse un polvo y salir de ahí para continuar con sus actividades, lo más libre de culpa posible....